Un
mega estudio publicado en JAMA Network comprobó que las mujeres con diagnóstico de cáncer de mama que utilizan terapias alternativas o complementarias para tratar la afección, y las que las combinan con la medicina tradicional, tienen menos probabilidades de sobrevivir.
Las conclusiones son significativas. Se estudiaron los tratamientos de más de dos millones de mujeres. La información se tomó de la National Cancer Database de Estados Unidos (Base de Datos Nacional sobre el Cáncer) correspondiente a pacientes diagnosticadas con cáncer de mama entre 2011 y 2021.
Aunque la mayor cantidad de casos correspondieron a mujeres blancas no hispanas, la muestra analizada abarcó casi todas las razas y etnias: afroamericanas, asiáticas, hispanas y nativas americanas.
Aquellas que combinaron terapias tradicionales —tales como cirugía, quimioterapia, radioterapia,
terapia endócrina e
inmunoterapia— con terapias alternativas tuvieron menos probabilidades de recibir terapia endócrina y radioterapia en comparación con las pacientes tratadas exclusivamente con terapias tradicionales.
La combinación de estas terapias con las tradicionales se asoció con una mayor mortalidad en comparación con el tratamiento exclusivo mediante terapias tradicionales.
Los hallazgos de este estudio sugieren que el uso de alternativas no convencionales en lugar de las terapias tradicionales podría estar asociado con una reducción en la supervivencia en el cáncer de mama, por lo que se justifica la realización de estudios adicionales.
Las innovaciones tanto en el manejo quirúrgico como en el médico del cáncer de mama a lo largo de las últimas décadas han propiciado reducciones en la morbilidad relacionada con el tratamiento y aumentos en la supervivencia global.
Sin embargo, a pesar de estos avances en las terapias tradicionales, un subgrupo de pacientes continúa optando por la medicina complementaria y alternativa.
Cada año en nuestra región hay 220.000 nuevos diagnósticos, y para 2045, se estima un incremento de más de un 50%
en nuevos casos de cáncer de mama. La p
revención es la palabra clave para reducir los diagnósticos y por ende las muertes.
El cáncer de mama es el segundo tipo de cáncer más comúnmente diagnosticado entre las mujeres en los Estados Unidos y la segunda causa principal de muertes por cáncer en mujeres, después del cáncer de pulmón.
En los últimos 30 años, la
mamografía sola ha reducido la mortalidad relacionada con el cáncer de mama entre un 20% y un 30% gracias a una detección más temprana de la enfermedad.
Además, los avances en las terapias dirigidas o focalizadas —como los moduladores selectivos de los receptores de estrógeno en el cáncer de mama con receptores hormonales positivos, y el uso de anticuerpos monoclonales contra el receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano en el cáncer de mama EBBR2 positivo— han contribuido a la disminución de la mortalidad.
El uso de
terapia endócrina adyuvante en el cáncer de mama con receptores hormonales positivos se ha asociado con una menor tasa de recurrencia y una mejora en la supervivencia.
A esta batería de herramientas de eficacia comprobada se suma la inteligencia artificial (IA). Recientemente, el
programa Clairity recibió el visto bueno de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) como la primera plataforma de inteligencia artificial (IA) en predecir el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de mama a cinco años, analizando únicamente su mamografía de detección.
Habitualmente, esta predicción se realiza en base a distintos factores no relacionados con una imagen: el historial familiar de cáncer de mama, la edad, los hábitos de vida, si se fuma o no, entre otros.
Esta plataforma de IA, que analiza patrones sutiles en las imágenes de mamografías que son invisibles para el ojo humano, puede ayudar a identificar a las mujeres con mayor riesgo que podrían beneficiarse de estrategias de detección o prevención adicionales.
Los desarrolladores del programa y los expertos de la FDA aclaran que Clairity no es una herramienta de diagnóstico y está diseñada para utilizarse junto con la interpretación de la mamografía por parte de un radiólogo, no como un sustituto del experto humano.
Como un complemento de la mirada del especialista, Clairity examina mamografías digitales y logra:
Detectar patrones sutiles. Identifica patrones y señales ocultos en el tejido mamario que se correlacionan con el desarrollo futuro del cáncer, pero que a menudo pasan desapercibidos para el ojo humano.
Generar una puntuación de riesgo a cinco años para el desarrollo de cáncer de mama.
Esta puntuación de riesgo ayuda a los profesionales de salud y a las pacientes a determinar los mejores planes personalizados de detección y prevención.
Al identificar señales sutiles que anticipan el futuro en mamografías de aspecto normal, Clairity es una herramienta adicional que puede mejorar la detección temprana del cáncer, dicen los especialistas.
Esta historia se produjo utilizando contenido de estudios o informes originales, y de otras investigaciones médicas y fuentes de salud, y salud pública, destacadas en enlaces relacionados a lo largo del artículo.