Puntos clave
Las calorías que entran al organismo son la energía que obtienes de los alimentos y bebidas que consumes.
Las calorías que salen son la energía total que tu cuerpo quema cada día en actividades que van desde respirar hasta caminar.
Se produce un déficit calórico cuando consumes menos calorías de las que tu cuerpo quema para funcionar y mantenerse activo.
El cálculo es simple: si tu cuerpo quema 2.000 calorías al día y solo consumes 1.500, tienes un déficit de 500 calorías.
Esta información ayuda a determinar como está funcionando tu cuerpo y funciones metabólicas.
Un déficit calórico ocurre cuando quemas más calorías de las que consumes. La alimentación y la actividad física pueden contribuir a generar un déficit calórico.
Cada persona tiene necesidades calóricas únicas. Estas necesidades se determinan en función de factores como la edad, el sexo, la estatura, el peso y los niveles de actividad física.
No todas las personas necesitan estar en un estado de déficit calórico. Para saber si un déficit calórico es adecuado para ti, primero se debe determinar si tu peso se encuentra dentro de un rango saludable.
Esto puede hacerse hablando con tu doctor y utilizando herramientas como una calculadora del índice de masa corporal (IMC) o midiendo la circunferencia de tu cintura.
Ambos, médico y paciente, analizarán los números que surjan de estas mediciones para determinar si necesitas o quieres bajar de peso o si tienes que prestar atención a otra recomendación de salud vinculada a este cálculo.
Aunque muchas veces se habla del déficit calórico enfocado casi exclusivamente en adelgazar (y lo mencionaremos en este artículo más abajo), es una información que tiene un valor importante más allá de querer adelgazar: ayuda a tener una evaluación integral de la salud.
Conocer tu déficit calórico es fundamental para monitorear tus necesidades metabólicas, prevenir la desaceleración del metabolismo, garantizar que tu cerebro y órganos vitales reciban suficiente energía, evitar deficiencias nutricionales y mejorar indicadores de salud a largo plazo.
Estas son algunas razones por las que comprender este equilibrio es importante:
Prevención de la adaptación metabólica: consumir muy pocas calorías durante períodos prolongados obliga al cuerpo a adaptarse, ralentizando el metabolismo para conservar energía. Esto puede hacer que te sientas con menos energía.
Funcionamiento del cerebro y los órganos: el cerebro necesita un suministro constante de glucosa para funcionar correctamente. Conocer tus necesidades energéticas básicas ayuda a evitar la fatiga y la disminución del rendimiento mental asociadas con una restricción excesiva de calorías.
Adecuación nutricional: reducir las calorías de manera demasiado agresiva puede dificultar alcanzar las necesidades diarias de micronutrientes y macronutrientes, lo que puede afectar la salud ósea y el funcionamiento del sistema inmunitario.
Reducción del riesgo de enfermedades: un déficit calórico cuidadosamente planificado puede contribuir a disminuir la presión arterial, mejorar los niveles de colesterol y reducir el riesgo de afecciones como la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas.
Optimización de los niveles de energía: llevar un control del equilibrio entre las calorías consumidas y las calorías gastadas puede ayudarte a encontrar el punto adecuado en el que dispones de suficiente energía para las actividades diarias y el ejercicio, sin someter al sistema endócrino a una carga excesiva.
¿Existen riesgos al mantener un déficit calórico?
Un déficit calórico elevado puede causar:
Fatiga
Náuseas
Deshidratación
Estreñimiento
Dolores de cabeza
Irritabilidad
Si tienes problemas de salud preexistentes, un déficit calórico puede generar complicaciones inesperadas. Reducir la alimentación puede afectar los niveles de azúcar en sangre, la presión arterial y los niveles de líquidos.
Debes tener especial precaución si tienes:
Cómo usar un déficit calórico para bajar de peso
Un déficit diario de 500 calorías debería permitirte perder aproximadamente una libra por semana. Puede que no parezca mucho en un mundo donde se esperan resultados inmediatos, pero expertos aseguran que una pérdida de peso más lenta tiene más probabilidades de mantenerse a largo plazo.
Por eso, conocer este factor calórico ayuda a pasar por este proceso de manera más saludable. Además, es más fácil para el cuerpo adaptarse a un déficit pequeño que a uno grande.
Incluso con un déficit de 500 calorías, tu cuerpo puede necesitar tiempo para
¿Un déficit calórico garantiza la pérdida de peso?
Parece lógico pensar que verás resultados en la balanza si quemas más calorías de las que consumes. Sin embargo, cambios en el metabolismo pueden impedir la pérdida de peso incluso cuando existe un déficit calórico.
Factores externos que pueden afectar el metabolismo incluyen:
Además, reducir demasiado las calorías puede ralentizar el metabolismo, ya que el cuerpo intenta conservar recursos. Esto puede dificultar la pérdida de peso incluso si consumes mucho menos.
Muy importante
Los déficits calóricos drásticos o excesivos pueden provocar fatiga, pérdida de masa muscular y una desaceleración del metabolismo. Consulta siempre con un profesional de salud o un nutricionista antes de comenzar una nueva dieta o participar de un programa para bajar de peso.
Fuentes consultadas
Cleveland Clinic Health Essentials, “How to Safely Use a ‘Calorie Deficit’ To Lose Weight”.
Journal of Obesity & Metabolic Syndrome, “Optimal Diet Strategies for Weight Loss and Weight Loss Maintenance”.
Henry Ford Health, “How To Balance Your Metabolism When In A Calorie Deficit”.
Universidad Europea, “Déficit calórico: ¿Qué es y cómo calcularlo?”.