Dormir muchas horas no garantiza descansar bien. El sueño no reparador es la sensación persistente de cansancio al despertar, incluso después de haber dormido el tiempo "suficiente".
Quien lo padece no necesariamente tiene insomnio. Puede quedarse dormido con facilidad y completar 7, 8 o incluso 10 horas de sueño. Sin embargo, se levanta como si no hubiera descansado.
Por eso, cuando hablamos de descanso, no se trata solo de cantidad, sino de calidad.
¿Qué significa realmente "dormir bien"?
Un sueño reparador implica:
Sentirse relativamente descansado al despertar
Mantener energía y claridad mental durante el día
No depender de grandes cantidades de café u otros estimulantes
No presentar somnolencia involuntaria
El descanso adecuado depende de que el cerebro complete correctamente sus ciclos de sueño:
Cuando estos ciclos se fragmentan, aunque quien lo padece no siempre lo recuerde, la recuperación se ve afectada.
¿Por qué ocurre el sueño no reparador?
Distintos motivos pueden influir en el sueño no reparador:
Fragmentación del sueño
Los
microdespertares repetidos pueden deberse a:
Déficit de sueño profundo
Algunos factores cotidianos pueden reducir la proporción de sueño profundo:
Estrés crónico
Ansiedad
Consumo elevado de cafeína
Consumo de alcohol, especialmente en las horas previas a dormir
Uso de pantallas antes de acostarse
Ciertas medicaciones también pueden alterar lo que se conoce como arquitectura del sueño. Sin embargo, antes de suspender cualquier tratamiento, es imprescindible consultar con un profesional para evaluar si esto realmente está influyendo en el descanso.
Trastornos médicos subyacentes
El sueño no reparador puede estar asociado a:
En estos casos, el problema no es exclusivamente del sueño, sino parte de una afección más amplia que requiere abordaje médico integral.
Ritmo circadiano desalineado
Dormir en horarios que no coinciden con el reloj biológico (como ocurre en el trabajo nocturno o al acostarse muy tarde con exposición prolongada a luz artificial) puede generar horas suficientes de sueño, pero de baja calidad.
Privación crónica leve
Dormir 6 horas durante años puede parecer "normal", pero el organismo puede adaptarse a un déficit sostenido sin que se perciban inmediatamente sus efectos.
¿Por qué no conviene ignorarlo?
Cuando el sueño no es reparador de forma sostenida, no solo genera cansancio. Puede afectar la memoria, la concentración y la regulación emocional. A largo plazo, también se ha asociado con mayor riesgo de
inflamación, alteraciones metabólicas, hipertensión y
enfermedad cardiovascular.
Señales de alerta
Conviene consultar con un profesional de la salud si aparecen:
Somnolencia diurna excesiva
Dolores de cabeza al despertar
Irritabilidad marcada
Dificultad de concentración
Necesidad constante de estimulantes
Ronquidos fuertes acompañados de pausas respiratorias
¿Qué se puede hacer?
Antes de recurrir a medicación, puede ser útil realizar una breve autoevaluación durante una semana. Pregúntate:
¿Necesito más de 2–3 cafés diarios para "funcionar"?
¿Me duermo viendo televisión o leyendo con frecuencia?
¿Me despierto con dolor de cabeza?
¿Alguien me ha dicho que ronco fuerte o que dejo de respirar al dormir?
¿Siento irritabilidad o dificultad de concentración durante el día?
Si varias de estas situaciones están presentes, puede ser momento de consultar a un exporto. Además, es recomendable revisar:
Higiene del sueño
Reducir el uso de pantallas al menos 60–90 minutos antes de dormir, limitar la cafeína después del mediodía, evitar el alcohol como "inductor del sueño" y mantener horarios regulares.
Respiración nocturna
Si existen
ronquidos fuertes o sospecha de apnea, puede ser necesario realizar un estudio de sueño.
Manejo del estrés y la ansiedad
La terapia cognitivo‑conductual para el insomnio (TCC‑I) es una de las intervenciones más efectivas a largo plazo.
Se suele asumir que la respuesta a los problemas de sueño está en aumentar las horas de descanso. Sin embargo, si la calidad es deficiente, dormir más puede generar mayor inercia matutina y sensación de pesadez.
Por ello, la clave no es solo cuánto duermes, sino cómo lo haces.
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Guía del Sueño: Duerme mejor, vive mejor para conocer todo sobre este proceso reparador del cuerpo humano y para aprender más sobre las acciones necesarias para lograr dormir de manera saludable.
Este artículo fue producido por Tomás Vicente, periodista especializado en Salud.
Fuentes consultadas: Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI), National Sleep Foundation, Sleep Foundation, estudios científicos.