La buena noticia es que el diagnóstico de cáncer está disminuyendo,

pero cuales son las malas noticias?

22 oct 2020

La buena noticia es que el diagnóstico de cáncer está disminuyendo, pero cuales son las malas noticias?

Tiempo de lectura: 5 minutos, 38 segundos

En enero último varios artículos en distintos medios dieron la buena noticia: la caída más pronunciada en la mortalidad por cáncer en algunas regiones. Los datos eran producto de la disminución de uno de los hábitos más perniciosos relacionado con el cáncer: el tabaquismo. Años de campañas antitabaco y avances importantes en el tratamiento del cáncer de pulmón daban resultados y esperanza, finalmente.

Pocos meses después, la pandemia de COVID-19 bajaba el nivel de entusiasmo al convertirse en una amenaza también para esta tendencia descendente de décadas en la mortalidad por cáncer. “No debemos permitir que esto suceda”, expresó la famosa publicación The Cancer Letter en un editorial en septiembre.


“Específicamente, debemos asegurarnos de que los pacientes puedan obtener las pruebas y estudios que necesitan para detectar el cáncer temprano, prevenirlo cuando sea posible y salvar vidas. También debemos asegurarnos de que los pacientes con cáncer continúen con los tratamientos que ya están en curso de forma ininterrumpida e inicien un nuevo tratamiento para el cáncer cuando sea necesario.”

La pandemia de COVID-19 ha puesto a los pacientes y a los sistemas de salud al borde de distintos abismos. Las cuarentenas, el aislamiento y los centros de salud cerrados o convertidos en hospitales de emergencia alejaron a las personas que padecen otras afecciones de tratamientos esenciales, cirugías y pruebas de detección. Los mismos pacientes decidieron saltearse citas médicas y tratamientos por miedo a contraer el coronavirus.

Ya hay un impacto conocido en la prevención y atención del cáncer.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) indica que se diagnostican más de 2.8 millones de casos de cáncer en Latinoamérica y el Caribe cada año, con más de 1.3 millones de muertes a causa de esta enfermedad.

La mayoría de estas muertes son a causa del cáncer de pulmón, próstata y colorrectal en hombres, y de pulmón, mama y colorrectal en mujeres.

En muchos casos, sin embargo, estos tipos de cáncer son prevenibles con exámenes de detección y, si el cáncer ya está presente, las cirugías para extraer tumores y terapias tempranas aumentan las tasas de supervivencia.

El caro error de no ir al médico

La decisión basada en el temor al contagio tiene base científica: las personas con cáncer se encuentran entre los pacientes con alto riesgo de complicaciones si se infectan y desarrollan COVID-19. Un dilema moral y médico muy complejo: protegerse de la infección por COVID-19, a riesgo de que el cáncer avance.

Un equipo de científicas hispanas está analizando el impacto que la pandemia de COVID-19 está teniendo en el aumento de casos de cáncer y muerte por esta enfermedad, en Latinoamérica.

Aseguran que la brecha en el diagnóstico y tratamiento del cáncer en la región ya era grande, y que el coronavirus la ha ensanchado aún más.

La pandemia detuvo temporalmente los exámenes de rutina. Ese tipo de inercia es peligrosa, especialmente porque estas situaciones de emergencia de salud pública intensifican los factores que empeoran las barreras de acceso a los servicios.

Al colapso de los sistemas de salud y el temor a la infección, se suma que los pacientes tienden a buscar menos atención durante una recesión económica: tienen miedo, pero además guardan el dinero de su atención médica para otros problemas graves y emergencias.

El estudio HOLA COVID-19 (Hematology Oncology in Latin America) analiza la interrupción en diagnósticos y terapias que, aseguran, podría derivar en más muertes.

La OPS, que produce campañas de detección y concientización en los países de la región, asegura que hay un subdiagnóstico sistémico en la detección precoz del cáncer y en tratamientos que pueden salvar vidas. COVID-19 ha vuelto más difícil los esfuerzos por conectar al paciente con el servicio médico que necesita.

Los Estados Unidos no escapan a esta realidad. Se estima que cerca de 1.8 millones de personas habrán recibido un diagnóstico de cáncer al terminar el año. Y unas 600,000 están bajo quimioterapia. Los datos de cuántos casos han quedado fuera de las estadísticas porque no tuvieron sus pruebas preventivas, sus cirugías o sus quimioterapias, todavía están por verse.

La pandemia ha descolocado a pacientes, doctores y sistemas de salud. La misma Sociedad Americana del Cáncer reconoció que la pandemia era “territorio desconocido” para la atención del cáncer.  Ha alentado a enfrentarlo, caso por caso, teniendo en cuenta que hay tumores agresivos para los cuales retrasar la extracción puede significar la muerte.

Sin duda COVID-19 llegó para contrarrestar lo que había sido una excelente noticia: las muertes por cáncer en los Estados Unidos habían bajado en promedio un 29% desde 1991, según la Sociedad Americana del Cáncer.

¿Qué hacer ahora?

Los médicos aseguran que hoy se sabe mucho más del manejo clínico de la infección por COVID-19, al tiempo que los consultorios, centros de salud y hospitales han desarrollado protocolos de atención y de seguridad. La ciencia avanza a una velocidad inédita.  Tenemos más conocimiento del que teníamos cuando golpeó la pandemia.

La recomendación más importante ahora es no posponer pruebas de rutina sino todo lo contrario. No deben atrasarse las citas regulares ni los exámenes preventivos, colonoscopías, mamografías, y otros. En los consultorios, centros de salud y hospitales ya están establecidos protocolos de seguridad para que pacientes y profesionales de salud, estén seguros.

Estas son las principales recomendaciones y medidas que se han tomado en muchos centros de salud:

  • Los centros de detección y tratamiento ofrecen citas por telemedicina o por teléfono, previas y posteriores a un procedimiento.
  • Los pacientes son evaluados previamente para detectar síntomas relacionados con COVID, antes de una cita médica.
  • La programación de citas tiene en cuenta el distanciamiento físico entre los pacientes, aún cuando las citas puedan ser más largas, para evitar el hacinamiento en las salas de espera y áreas de atención al paciente.
  • La presencia de visitantes que no sean pacientes y/o sus cuidadores es limitada.
  • El centro de salud desinfecta con frecuencia las áreas y superficies de uso común.
  • Todos, incluidos los pacientes y el personal médico, deben usar máscara facial o cubrebocas cuando corresponda, lavarse las manos con frecuencia y tener disponible desinfectante para todos, los pacientes, el personal médico y administrativo y los acompañantes.


La tendencia positiva contra el cáncer debe seguir adelante. Si alguien tenía una cita para un examen que fue pospuesta o cancelada, debe hablar hoy mismo con su médico para reprogramarla. Reconectarse con la atención es esencial para el diagnóstico y el cuidado del cáncer.

Recuerde, siempre consulte con su médico u otro profesional de la salud calificado para determinar las mejores opciones para su cuerpo y salud, y para responder cualquier pregunta que pueda tener con respecto a cualquier asunto médico.

 Fuentes: The Cancer Letter: “HOLA COVID study focuses on disruption of cancer care in Latin America”, American Cancer Society: “Cancer Prevention & Early Detection. Facts & Figures. Tables and Figures, 2020”, The Economist - Intelligence Unit: World Cancer Initiative, Pan American health Organization (PAHO): Latin America and the Caribbean Facts SheetsCenters for Disease Control and Prevention, Coronavirus Disease

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