Cómo la ciencia cambió la idea de felicidad

31 ene 2020

Cómo la ciencia cambió la idea de felicidad

Tiempo de lectura: 4 minutos, 39 segundos

Cada año, los medios difunden un reporte sobre cuáles son los países y sociedades más felices. Este Informe Mundial de la Felicidad tiene en cuenta principalmente seis variables clave para la felicidad nacional: ingresos, apoyo social, esperanza de vida saludable, ausencia de corrupción, libertad y generosidad. Los países escandinavos, que generalmente encabezan el ranking mundial de felicidad (Finlandia fue el primero en 2019), tienden a mostrar buenos resultados en todas estas áreas. De los países americanos, Costa Rica ocupa el lugar número 12, Estados Unidos el 21 y México el 23. Las naciones devastadas por la guerra, por el contrario, como Sudán del Sur, la República Centroafricana y Afganistán están en los últimos lugares entre los 156 países analizados el último año.

Sin ánimo de criticar el ranking mundial de sociedades felices, cuyo proceso de evaluación implica un extenso análisis de datos, surge la pregunta de si la felicidad realmente depende de esos seis ingredientes. No hay dudas de que vivir muchos años con salud, contar con apoyo social, gozar de libertades son cosas muy buenas para todos y los gobiernos de todas las naciones deberían procurar las condiciones para llegar a ese estado de bienestar y felicidad.

Pero aún así, tales medidas ¿alcanzan para conseguir ese bienestar emocional que parece surgir de estar satisfechos con la vida?

Si nos atenemos a la definición acordada por neurocientíficos, psiquiatras, economistas conductuales y psicólogos positivos, la felicidad es más un estado de satisfacción y alegría, que estar todo el tiempo gozando y riendo. Comprende vivir una vida significativa, aprovechando sus dones y su tiempo, viviendo con un propósito y ejercitando la reflexión.

Los estudios para comprender la felicidad han avanzado mucho en las últimas décadas. Hay más conciencia de cómo obtenerla en parte gracias al desarrollo de la neurociencia y la psicología.  

Veamos algunas de las conclusiones académicas que sustentan la posibilidad real de que todos los individuos pueden ser felices.

¿Se nace feliz?

Hay personas que siempre ven la belleza y las cosas positivas donde otros solo ven defectos y peligros. Pero aún aquellos con una visión funesta de la vida pueden cambiar su perspectiva y reemplazar esos pensamientos temerosos y suposiciones negativas por otros positivos.  Lograr ese diálogo interno positivo es un ejercicio cotidiano y es una señal de buena salud mental.

Reconocer lo bueno

Cuando una persona no se siente feliz va a ver que su empleo no es suficientemente interesante, que la casa donde vive es poco confortable, o que el vecino es demasiado molesto. Una forma sencilla de comenzar a cultivar la felicidad es reconocer lo que está bien.

Uno de los ejercicios más sugeridos por los terapeutas es escribir, cada noche, tres cosas que salieron bien en el día y agregar algunos detalles sobre cada una, incluyendo por qué nos hicieron sentir bien. Por ejemplo, el agradecimiento sincero de un compañero de trabajo, un momento tranquilo caminando por un parque o escuchando la risa contagiosa de un niño. Cuando es difícil ver situaciones buenas y positivas, la estrategia es crear eventos buenos. Al crear y recordar una acción bondadosa damos un espacio mental a las emociones positivas.

El dolor es parte de la felicidad

La felicidad no es la recompensa por escapar del dolor. La felicidad también es enfrentar los sentimientos negativos, sin dejar que nos abrumen. Russ Harris, doctor en medicina, y autor de The Happiness Trap, dice que las ideas populares sobre la felicidad son peligrosas porque preparan a las personas para una "lucha contra la realidad". No reconocen que la vida real está llena de decepciones, pérdidas e inconvenientes. "Si vas a vivir una vida rica y significativa", dice Harris, "vas a sentir una gama completa de emociones".

Frente al daño que pueden hacer la adversidad y los dolores inevitables de la vida, cultivar relaciones personales buenas y fuertes deben ser una prioridad.

El efecto del ejercicio

Sabemos que el ejercicio es bueno para la salud física. Uno de sus beneficios menos conocidos es que vuelve al cerebro sensible a la alegría. Se ha demostrado que las personas físicamente activas son más felices y están más satisfechas con sus vidas. Se sienten más conectados y tienen menos probabilidades de sufrir soledad o deprimirse.

Tener una meta

Trabajar duro para alcanzar una meta y avanzar día a día hasta el punto de conseguir el objetivo no solo activa los sentimientos positivos, sino que también suprime las emociones negativas como el miedo y la depresión.

La paradoja de las opciones

Desde qué comer, adónde ir el fin de semana, qué ponerse, qué regalar o con quién salir estamos constantemente tomando decisiones. Las personas creen que cuantas más opciones tienen, son más libres y vivirán mejor. Pero enfrentar muchas posibilidades suele provocar estrés ​​y dudas sobre qué decidir.

Barry Schwartz, psicólogo dedicado a estudiar el vínculo entre economía y psicología, sostiene que tener demasiadas opciones suele desviar la atención a las oportunidades perdidas. “Nos lleva a establecer expectativas irrazonablemente altas, cuestionar nuestras elecciones, incluso antes de tomarlas, y culparnos por nuestros fracasos. Demasiada elección socava la felicidad”.

El camino equivocado

El psicólogo y escritor Dan Gilbert, que se autodefine como un experto en felicidad cree que  en la ardiente búsqueda de la felicidad de por vida, la mayoría de la gente toma la ruta equivocada. Gilbert argumenta que los humanos son muy malos para predecir qué los hará felices, especialmente si se basan en experiencias pasadas. “El pasado existe en nuestra memoria, después de todo, y la memoria no es un dispositivo de grabación confiable; recordamos los comienzos y los finales mucho más intensamente que los pasos intermedios, sean memorables o no.”

Fuentes: World Happiness Report 2019 Helliwell, J., Layard, R., & Sachs, J. (2019). World Happiness Report 2019, New York: Sustainable Development Solutions Network., Russ Harris, The Happiness Trap, Dan Gilbert, TED  The Surprising Science of HappinessBarry Schwartz, The Paradox of Choice, UC Berkeley, Greater Good Magazine, Five Science-Backed Strategies for More Happiness ; Five Surprising Ways Exercise Changes Your Brain

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