¿El trabajo es tóxico? Deshágase del trabajo

8 mar 2019

¿El trabajo es tóxico? Deshágase del trabajo

La frase es la recomendación de un cardiólogo del hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, quien aconseja a sus pacientes renunciar a su trabajo si es necesario para reducir el estrés.  “Hay que darse cuenta de que el trabajo solo es una parte de la vida. Y sin vida, no hay partes", fue el comentario del doctor Satjit Bhusri a propósito de una nueva investigación que prueba el poco control que existe sobre las serias consecuencias del estrés laboral.

Los investigadores han observado tres tipos de estrés en el trabajo: el estrés laboral que proviene de tener exigencias altas y poco control sobre ellas; el desequilibrio entre el esfuerzo y la recompensa (esforzarse mucho, pero obtener pocos beneficios), y el estrés que provoca el miedo a perder el trabajo.

Casi todo el mundo siente estrés laboral en algún momento, incluso cuando le gusta su trabajo. Nos estresamos por los horarios, los compañeros de trabajo, la fecha de entrega de un proyecto. Un poco de estrés es motivador y puede ayudar a conseguir resultados. Pero cuando el estrés laboral es constante, es peligroso.

¿Cuándo NO es normal?

La respuesta fisiológica al estrés es una reacción normal, sobre todo cuando hay un problema en el trabajo o en la vida personal, pero puede implicar varios cambios en el organismo que podrían afectar a la función cardiaca, la coagulación y la placa en los vasos sanguíneos. Un trabajo exigente en el cual se tiene poco o ningún control sobre el ambiente laboral es una fórmula que puede aumentar el riesgo de morir joven, independientemente de si se padece o no de una enfermedad cardiaca. 

Ese riesgo sube a un 68 por ciento en las personas que sufren del corazón o tienen diabetes, según datos de un estudio publicado recientemente en la revista The Lancet, Diabetes and Endocrinology.

Se necesita más investigación todavía para determinar cómo el estrés contribuye a la enfermedad cardíaca. Sin embargo, se ha probado que un ambiente laboral estresante puede contribuir a problemas como dolor de cabeza, trastornos del sueño, mal humor y dificultad para concentrarse. Para agravar el problema, las personas que experimentan estrés excesivo a menudo lo tratan de manera poco saludable, como comer en exceso, fumar o consumir drogas y alcohol y estos hábitos aumentan la presión arterial y dañan las paredes arteriales.

La causa de todos los males

No solo la enfermedad cardíaca. Los expertos de la Organización Internacional del trabajo (OIT) advierten sobre el aumento general de las enfermedades mentales, como depresión y agotamiento, debido a la tensión en el lugar de trabajo. El estrés crónico puede provocar ansiedad, insomnio, presión arterial alta y un sistema inmunológico debilitado.

Esta tendencia tendría diversas causas: exceso de información, intensificación del trabajo y de las presiones temporales, mayores exigencias de movilidad y flexibilidad, estar siempre “disponible” debido a la tecnología de los teléfonos inteligentes y, por último pero no menos importante, el miedo a quedarse sin trabajo.

En la mayoría de los países, el costo total de los accidentes y las enfermedades relacionados con el trabajo, incluyendo los asociados el estrés, es muy alto.

El estrés es la causa de alrededor del 55 por ciento de todas las jornadas laborales perdidas, un costo enorme en términos tanto de sufrimiento humano como de pérdida económica, según datos de la OIT.

¿Hay una solución?

Sí. Y no necesariamente es dejar el trabajo. Existen muchas maneras en las que se puede aprender a manejar el estrés laboral. Estas son las recomendaciones de la Asociación Americana de Psicología (APA):

  • Tómese un descanso. Si se está sintiendo estresado o enojado en el trabajo, tómese un descanso. Incluso un descanso breve puede ayudar a refrescar la mente, como una caminata breve o comer un refrigerio saludable. Si no puede abandonar su zona de trabajo, cierre los ojos por unos momentos y respire profundamente.
  • Cree una descripción de su puesto. Crear o actualizar la descripción del puesto puede ayudar a obtener una mejor comprensión de lo que esperan de usted y así podrá tener una mayor sensación de control.
  • Administre el uso de la tecnología. Los teléfonos celulares y el correo electrónico pueden hacer que sea difícil desconectarse del trabajo. Póngase ciertos límites, como apagar los dispositivos durante la cena o luego de cierta hora de la noche.
  • Ponga un límite. Si sus condiciones laborales son peligrosas o incómodas, trabaje con su jefe, la gerencia u organizaciones de trabajadores para resolver el problema.
  • Organícese. Comience todos los días por crear una lista de pendientes. Califique estas tareas en orden de importancia y resuélvalas de arriba hacia abajo.
  • Haga cosas que le gusten. Reserve un espacio en la semana para hacer cosas que disfruta, como hacer ejercicio, andar en bicicleta, jugar con los niños, practicar un pasatiempo o ver una película.
  • Aproveche el tiempo libre. Vaya de vacaciones o tómese tiempo regularmente. Incluso alejarse durante un fin de semana largo puede ayudar a darle un poco de perspectiva.
  • Aprenda otras maneras de manejar el estrés. Existen muchas otras formas de manejar el estrés, incluso hacer ejercicio regularmente y utilizar técnicas de relajación.

 

Fuentes: The Lancet Diabetes and Endocrinology, “Work Stress and MortalityAmerican Psychological Association (APA), “Coping With Stress at Work”International Labour Organization (ILO)  “Psychosocial risks and work-related stress”

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