30 may 2017

El ABC de los Lunares Malignos

Dr. José Gabriel Luque, Director Médico Latinoamérica
Pan-American Life Insurance Group

¿Cuántas veces nos encontramos en la piscina o playa y observamos un lunar o peca que nos llama la atención en nuestro cuerpo o el de alguien más, y no sabemos si se trata de algo normal o de una lesión que debería ser revisada por un médico?

Hace más de tres décadas en mi experiencia como cirujano oncológico en el Instituto Nacional de Cancerología de Colombia, aprendí mediante una sencilla nemotecnia, cómo identificar qué lunares son sospechosos y cuáles no.

Aplicando un simple A-B-C-D-E al lunar, peca o nevus, podremos identificar las cinco condiciones que cumplen la gran mayoría de los lunares pre-malignos o malignos:

  • Asimetría
    Si se trata de una figura asimétrica, es decir, si la partimos imaginariamente por la mitad y las dos partes restantes no son similares.
  • Bordes 
    Si encontramos bordes irregulares, es decir, no lisos.
  • Color
    Si identificamos dos o más colores, tonalidades entre negro y marrón o diferentes tonos en el centro con respecto a la periferia. Los lunares benignos son regularmente de un solo color.
  • Diámetro
    Si se trata de una lesión que supera los 6 mm, es decir igual o más grande que el ancho de la uña del dedo meñique.
  • Elevación
    Si tocamos la lesión suavemente y sentimos que está elevada respecto a la piel que la rodea.

Si identificamos algunas de las anteriores condiciones, es importante que apliquemos el F-G-H-I-J de signos de alarma, ya que de resultar positivo alguno de ellos, debemos consultar a un especialista de forma inmediata:

  • Fastidio o molestias
    Referentes a dolor, picazón o sangrado.
  • Ganglios o adenopatías aumentados
    Cercanos o en la base de la extremidad donde está la lesión, si se encuentra en brazos o piernas, debemos buscarlos en las axilas o ingles respectivamente.
  • Halo de inflamación
    Alrededor de la lesión.
  • Intensos
    Rápidos cambios en diámetro, coloración o bordes.
  • Junto a la lesión principal
    Aparición de pequeñas lesiones pigmentadas.

 

Sobre el autor:
Médico Cirujano de la Universidad Javeriana en Bogotá, Colombia, con estudios en el Instituto Nacional de Cancerología del mismo país. Además posee una especialidad en Cirugía Laparoscópica de la Clínica Baptist en Miami, Florida y más de 30 años de experiencia en el área médica. Actualmente se encarga de la Dirección Médica Regional de Pan-American Life para Latinoamérica, donde lidera diversas estrategias de racionalización de gastos médicos y del mejoramiento de la calidad de la salud de los asegurados de la empresa.

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